¿Han abusado de ti, física, emocional o psicológicamente?
¿Has abusado tú, de alguien?
El abuso se da con mucha mayor frecuencia de lo que se reconoce.
En ocasiones, la gente calla, por vergüenza, culpa o temor.
Pero muchas veces callan, porque no consideran que lo que hacen o lo que les hacen, sea abuso.
Esta misma ignorancia la llevamos más lejos todavía, hasta el comportamiento que tenemos con nosotros mismos.
Hay muchas maneras de maltratarnos o abusar de nosotros mismos.
Podemos hacerlo dañándonos abiertamente, consumiendo drogas, alcohol en exceso, teniendo relaciones sexuales sin protección, alimentándonos con comida chatarra, permitiendo que se nos traten sin respeto, consideración, etc. Pueden incluso tratarnos como objetos inservibles, ignorarnos como si no existiéramos,etc. y no depende de nuestro sexo.
¿Y por qué lo hacemos o lo permitimos?
Aparentemente puede haber muchos motivos, pero la raíz de todo, está en una muy baja autoestima.
No podemos pedirle a nadie que nos dé un lugar que nosotros no nos damos.
No podemos esperar respeto, si no nos respetamos.
Pero nunca es tarde.
No importa la edad que tengas, ni lo que hayas vivido.
Siempre puedes aprender a vivir mejor.
Siempre puedes trabajar para mejorar tu autoestima.
Existe mucho material al respecto.
Mejorar la autoestima no se logra de un día para otro, pero cada paso que des, vale la pena.
Puedes encontrar más información sobre autoestima en: Artículos de autoestima.
lunes, 20 de abril de 2009
martes, 7 de abril de 2009
Abuso emocional.
Abuso emocional.
La mayor parte de las veces, cuando hablamos del abuso físico e incluso del abuso sexual, no tenemos problemas para identificarlo.
Tenemos claras cuales son las conductas del abusador.
Sin embargo, no siempre sucede así cuando se trata del abuso psicológico o emocional.
¿Por qué?
Porque la gente asocia abuso con violencia, agresión abierta, expresiones claras de enojo, etc. y no siempre es así.
Hablamos de abuso emocional, siempre que nos referimos a cualquier conducta verbal o no verbal, abierta o encubierta (disimulada), que tiene un efecto negativo sobre las emociones, pensamientos, autoestima, etc., de otra persona.
Este tipo de abuso se da en cualquier tipo de relaciones, en donde una de las personas tiene cierto poder sobre la otra, independientemente de la edad y sexo de los participantes.
Podemos verlo en cualquier tipo de parejas, padres e hijos, amigos, relaciones de trabajo, con los ancianos, etc.
El poder, no necesariamente se da porque la relación lo establece. Puede haber abuso emocional de una adolescente hacia su padre, en la relación de pareja el hombre hacia la mujer o viceversa, etc.
Algunas de las formas más comunes de abuso emocional son:
Ignorar la presencia de una persona, actuar como si no existiera o como si sus opiniones y comportamiento no tuvieran ningún valor, decírselo, insultarla, ponerla en ridículo delante de otras personas, burlarse de ella, amenazarla , destruir sus pertenencias, evitar que se relacione con otras personas, ignorando sus necesidades, etc.
En una relación de abuso emocional, tanto el abusador como la persona de quién abusan, casi siempre van a negar la raíz de de su comportamiento y van a encontrar una justificación, con frecuencia, aparentemente lógica, que explica y mantiene sus conductas.
El abuso emocional termina, sólo cuando la persona de quién abusan, decide y actúa para evitarlo.
Si están abusando de ti o tienes alguna duda al respecto, busca información o ayuda, no dejes pasar más tiempo.
Te recomiendo leer el artículo ¿Qué sabes del abuso emocional?
La mayor parte de las veces, cuando hablamos del abuso físico e incluso del abuso sexual, no tenemos problemas para identificarlo.
Tenemos claras cuales son las conductas del abusador.
Sin embargo, no siempre sucede así cuando se trata del abuso psicológico o emocional.
¿Por qué?
Porque la gente asocia abuso con violencia, agresión abierta, expresiones claras de enojo, etc. y no siempre es así.
Hablamos de abuso emocional, siempre que nos referimos a cualquier conducta verbal o no verbal, abierta o encubierta (disimulada), que tiene un efecto negativo sobre las emociones, pensamientos, autoestima, etc., de otra persona.
Este tipo de abuso se da en cualquier tipo de relaciones, en donde una de las personas tiene cierto poder sobre la otra, independientemente de la edad y sexo de los participantes.
Podemos verlo en cualquier tipo de parejas, padres e hijos, amigos, relaciones de trabajo, con los ancianos, etc.
El poder, no necesariamente se da porque la relación lo establece. Puede haber abuso emocional de una adolescente hacia su padre, en la relación de pareja el hombre hacia la mujer o viceversa, etc.
Algunas de las formas más comunes de abuso emocional son:
Ignorar la presencia de una persona, actuar como si no existiera o como si sus opiniones y comportamiento no tuvieran ningún valor, decírselo, insultarla, ponerla en ridículo delante de otras personas, burlarse de ella, amenazarla , destruir sus pertenencias, evitar que se relacione con otras personas, ignorando sus necesidades, etc.
En una relación de abuso emocional, tanto el abusador como la persona de quién abusan, casi siempre van a negar la raíz de de su comportamiento y van a encontrar una justificación, con frecuencia, aparentemente lógica, que explica y mantiene sus conductas.
El abuso emocional termina, sólo cuando la persona de quién abusan, decide y actúa para evitarlo.
Si están abusando de ti o tienes alguna duda al respecto, busca información o ayuda, no dejes pasar más tiempo.
Te recomiendo leer el artículo ¿Qué sabes del abuso emocional?
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miércoles, 1 de abril de 2009
La risa y nuestros problemas.
Vivimos momentos difíciles.
La preocupación, el estrés, las prisas, etc., parecen ser las principales características de nuestras actividades diarias.
Cada día parecen ser más las relaciones en general y las parejas en particular, que cuando están juntas, en lugar de compartir momentos de risas y amor, comparten tensión, pláticas desagradables, agresión o en el mejor de los casos silencio o indiferencia.
Una gran parte de nuestras conversaciones, están basadas en temas relacionados con problemas, ya sean personales, sociales, políticos, económicos, etc., pero finalmente temas que despiertan o alimentan nuestra angustia, temor sobre el futuro que nos espera, malestar sobre la situación que vivimos, etc.
Este tipo de conversaciones y de actitudes nos enferman.
Si.
Literalmente nos enferma física y emocionalmente.
Porque cuando vivimos constantemente las emociones antes mencionadas, nuestro organismo altera su funcionamiento, trabaja en exceso, pierde su equilibrio y nos da, como resultado, las diferentes enfermedades psicosomáticas y molestias como, dolores de cabeza, cuello y espalda, presión arterial elevada, problemas estomacales, etc.
¿Qué podemos hacer al respecto?
Reír y jugar.
Estas son dos de las mejores medicinas que tenemos disponibles, son innatas y gratis.
Por lo tanto, te invito a usarlas varias veces al día, siempre que puedas.
Si ya se te olvidó, reír desde el estómago, con todo el cuerpo, tal y como lo hacen los niños, te invito a despertar a tu niño interno.
Todos podemos hacerlo.
Al hacerlo, tus problemas no desaparecerán mágicamente, pero tendrás una mejor actitud y salud, con lo cual podrás enfrentarlos de una manera más adecuada y obtener mejores resultados.
Te invito a consultar los artículos:
Cómo aprender a ser feliz.
Aprendiendo a ser feliz.
Optimismo o pesimismo.
¿Sabes divertirte?
Ríe y vive mejor.
La preocupación, el estrés, las prisas, etc., parecen ser las principales características de nuestras actividades diarias.
Cada día parecen ser más las relaciones en general y las parejas en particular, que cuando están juntas, en lugar de compartir momentos de risas y amor, comparten tensión, pláticas desagradables, agresión o en el mejor de los casos silencio o indiferencia.
Una gran parte de nuestras conversaciones, están basadas en temas relacionados con problemas, ya sean personales, sociales, políticos, económicos, etc., pero finalmente temas que despiertan o alimentan nuestra angustia, temor sobre el futuro que nos espera, malestar sobre la situación que vivimos, etc.
Este tipo de conversaciones y de actitudes nos enferman.
Si.
Literalmente nos enferma física y emocionalmente.
Porque cuando vivimos constantemente las emociones antes mencionadas, nuestro organismo altera su funcionamiento, trabaja en exceso, pierde su equilibrio y nos da, como resultado, las diferentes enfermedades psicosomáticas y molestias como, dolores de cabeza, cuello y espalda, presión arterial elevada, problemas estomacales, etc.
¿Qué podemos hacer al respecto?
Reír y jugar.
Estas son dos de las mejores medicinas que tenemos disponibles, son innatas y gratis.
Por lo tanto, te invito a usarlas varias veces al día, siempre que puedas.
Si ya se te olvidó, reír desde el estómago, con todo el cuerpo, tal y como lo hacen los niños, te invito a despertar a tu niño interno.
Todos podemos hacerlo.
Al hacerlo, tus problemas no desaparecerán mágicamente, pero tendrás una mejor actitud y salud, con lo cual podrás enfrentarlos de una manera más adecuada y obtener mejores resultados.
Te invito a consultar los artículos:
Cómo aprender a ser feliz.
Aprendiendo a ser feliz.
Optimismo o pesimismo.
¿Sabes divertirte?
Ríe y vive mejor.
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martes, 31 de marzo de 2009
El miedo y tú.
¿Qué papel juega el miedo en tu vida?
Todos hemos sentido miedo en diferentes ocasiones, a lo largo de nuestra vida y generalmente lo consideramos como una emoción negativa.
De hecho, incluso nos avergonzamos de sentirlo y con frecuencia lo negamos.
Sin embargo, el miedo es una emoción que forma parte de nuestro instinto de supervivencia, ya que, ante una situación que amenaza nuestra vida, produce una activación instantánea en nuestro organismo, que nos da la fuerza y rapidez necesaria para huir, defendernos, atacar o protegernos de dicha amenaza.
Cuando el miedo surge ante un peligro real, es proporcional a éste, y termina cuando el peligro pasa, hablamos de un miedo positivo y adaptativo o adecuado.
Pero cuando vivimos dicha emoción ante una amenaza o peligro imaginario o exagerado por nuestra forma de pensar, no hay una proporción ni una relación lógica entre ambos elementos o el miedo persiste, cuando el peligro ya pasó o ni siquiera se ha presentado, no sólo nos enfrentamos ante una emoción negativa, sino que vivimos consecuencias que nos afectan física, psicológica, emocional y conductualmente.
Por eso es tan importante aprender a detectar nuestras emociones y poder determinar su origen y magnitud, para elegir la conducta y actitud que debemos tener ante ellas.
¿Y tú, qué papel juega el miedo en tu vida?
¿Cómo lo manejas?
¿O te maneja él a ti?
¿Qué crees que puedes hacer al respecto?
Te recomiendo los siguientes artículos:
Cómo reconocer nuestros sentimientos.
¿Para que sirven las emociones "negativas"?
El origen de las emociones.
Cómo controlar los sentimientos.
Todos hemos sentido miedo en diferentes ocasiones, a lo largo de nuestra vida y generalmente lo consideramos como una emoción negativa.
De hecho, incluso nos avergonzamos de sentirlo y con frecuencia lo negamos.
Sin embargo, el miedo es una emoción que forma parte de nuestro instinto de supervivencia, ya que, ante una situación que amenaza nuestra vida, produce una activación instantánea en nuestro organismo, que nos da la fuerza y rapidez necesaria para huir, defendernos, atacar o protegernos de dicha amenaza.
Cuando el miedo surge ante un peligro real, es proporcional a éste, y termina cuando el peligro pasa, hablamos de un miedo positivo y adaptativo o adecuado.
Pero cuando vivimos dicha emoción ante una amenaza o peligro imaginario o exagerado por nuestra forma de pensar, no hay una proporción ni una relación lógica entre ambos elementos o el miedo persiste, cuando el peligro ya pasó o ni siquiera se ha presentado, no sólo nos enfrentamos ante una emoción negativa, sino que vivimos consecuencias que nos afectan física, psicológica, emocional y conductualmente.
Por eso es tan importante aprender a detectar nuestras emociones y poder determinar su origen y magnitud, para elegir la conducta y actitud que debemos tener ante ellas.
¿Y tú, qué papel juega el miedo en tu vida?
¿Cómo lo manejas?
¿O te maneja él a ti?
¿Qué crees que puedes hacer al respecto?
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Cómo reconocer nuestros sentimientos.
¿Para que sirven las emociones "negativas"?
El origen de las emociones.
Cómo controlar los sentimientos.
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peligro real
lunes, 16 de febrero de 2009
¿Quién soy?
Si decidieras irte de vacaciones la próxima semana ¿qué harías?
Probablemente pensarías qué tipo de vacaciones deseas, para escoger el lugar, con cuánto dinero cuentas, para determinar el tipo de transporte que puedes utilizar y el nivel de hoteles que puedes reservar, cuál es el clima de ese lugar, para decidir qué ropa te vas a llevar, etc.
Generalmente, no nos vamos de viaje sin ningún preparativo, con la idea de que "lo que vaya saliendo, lo vamos resolviendo". Sin embargo, con mucha frecuencia, así es como vivimos nuestra vida.
Sabemos que tenemos que trabajar, atender nuestras responsabilidades, llevar a cabo ciertas actividades sociales, familiares, de descanso, etc. y seguir con nuestra rutina. Hasta que un día nos damos cuenta, en el mejor de los casos, que estamos descontentos y constantemente de mal humor o amargados y en el peor de los casos, deprimidos.
¿Qué sucede? Que nunca nos hemos planteado firme y claramente, de manera específica, qué queremos lograr y cómo podemos lograrlo. Nos dejamos arrastrar por la vida, a veces por comodidad, pero muchas veces porque ni siquiera sabemos, bien a bien, quienes somos y qué queremos.
Crecemos en un medio social en donde nos enseñan a ser "como debe de ser un buen niño", primero y después "como debe de ser una persona, que desea ser aceptada por los demás" y en ese deseo de cumplir con las reglas, que establece la sociedad y de satisfacer nuestra necesidad de ser aceptados y de pertenecer a un grupo, vamos negando e ignorando todas nuestras características, valores y necesidades, que no concuerdan con lo que la sociedad en la que vivimos nos exige.
Quizás este es el momento de hacer un alto en el camino y preguntarte ¿quién soy?, ¿qué quiero?, ¿qué necesito para ser feliz? ¿qué puedo hacer para tener una vida plena?
Nunca es tarde, si empiezas hoy, puedes vivir mucho mejor, el resto de tu vida.
Encuentra más información en:
Autoimagen, nuestro espejo interno.
Probablemente pensarías qué tipo de vacaciones deseas, para escoger el lugar, con cuánto dinero cuentas, para determinar el tipo de transporte que puedes utilizar y el nivel de hoteles que puedes reservar, cuál es el clima de ese lugar, para decidir qué ropa te vas a llevar, etc.
Generalmente, no nos vamos de viaje sin ningún preparativo, con la idea de que "lo que vaya saliendo, lo vamos resolviendo". Sin embargo, con mucha frecuencia, así es como vivimos nuestra vida.
Sabemos que tenemos que trabajar, atender nuestras responsabilidades, llevar a cabo ciertas actividades sociales, familiares, de descanso, etc. y seguir con nuestra rutina. Hasta que un día nos damos cuenta, en el mejor de los casos, que estamos descontentos y constantemente de mal humor o amargados y en el peor de los casos, deprimidos.
¿Qué sucede? Que nunca nos hemos planteado firme y claramente, de manera específica, qué queremos lograr y cómo podemos lograrlo. Nos dejamos arrastrar por la vida, a veces por comodidad, pero muchas veces porque ni siquiera sabemos, bien a bien, quienes somos y qué queremos.
Crecemos en un medio social en donde nos enseñan a ser "como debe de ser un buen niño", primero y después "como debe de ser una persona, que desea ser aceptada por los demás" y en ese deseo de cumplir con las reglas, que establece la sociedad y de satisfacer nuestra necesidad de ser aceptados y de pertenecer a un grupo, vamos negando e ignorando todas nuestras características, valores y necesidades, que no concuerdan con lo que la sociedad en la que vivimos nos exige.
Quizás este es el momento de hacer un alto en el camino y preguntarte ¿quién soy?, ¿qué quiero?, ¿qué necesito para ser feliz? ¿qué puedo hacer para tener una vida plena?
Nunca es tarde, si empiezas hoy, puedes vivir mucho mejor, el resto de tu vida.
Encuentra más información en:
Autoimagen, nuestro espejo interno.
martes, 13 de enero de 2009
El miedo al éxito.
¿Si te preguntara si deseas tener éxito en la vida, qué me responderías?
¿Te extraña la pregunta?
Seguramente piensas, que todas las personas contestarían que sí lo desean.
Y tal ves eso es lo que afirmaría la mayor parte de la gente.
Sin embargo, al observar su conducta, podríamos ver que no es así, que de una forma u otra, se autosabotean constantemente.
Un gran número de personas le tienen miedo al éxito, es decir, que ante la posibilidad de tener éxito en algún área de su vida, actúa, consciente o inconscientemente, para arruinar la posibilidad de triunfar.
¿Cómo?
Puede ser posponiendo las acciones que deben de llevar a cabo, “olvidándose” de algunas cosas, empezando otros proyectos y no terminando ninguno por falta de tiempo, no encontrando el momento adecuado para empezar, etc.
Cuando tenemos éxito, nuestra vida cambia, porque nosotros cambiamos. Cambian nuestra manera de pensar, de percibirnos a nosotros mismos y a los demás.
Esto puede generar nuevas expectativas que no sabemos si podremos cumplir, cambios en las relaciones con nuestros amigos, etc. y como los cambios con frecuencia nos angustian, elegimos autosabotearnos inconscientemente, consolarnos pensando que lo intentamos y seguir adelante tal y como estamos.
Pero al actuar así, estamos cometiendo un error.
Los cambios siempre se dan, teniendo éxito o no.
Por lo tanto, es mejor enfrentarse a ellos cuando son causados porque nosotros los provocamos con nuestro éxito y cuando aprendemos a disfrutar de ellos.
Encuentra más información en:
Miedo al éxito
Supera el autosabotaje.
¿Te extraña la pregunta?
Seguramente piensas, que todas las personas contestarían que sí lo desean.
Y tal ves eso es lo que afirmaría la mayor parte de la gente.
Sin embargo, al observar su conducta, podríamos ver que no es así, que de una forma u otra, se autosabotean constantemente.
Un gran número de personas le tienen miedo al éxito, es decir, que ante la posibilidad de tener éxito en algún área de su vida, actúa, consciente o inconscientemente, para arruinar la posibilidad de triunfar.
¿Cómo?
Puede ser posponiendo las acciones que deben de llevar a cabo, “olvidándose” de algunas cosas, empezando otros proyectos y no terminando ninguno por falta de tiempo, no encontrando el momento adecuado para empezar, etc.
Cuando tenemos éxito, nuestra vida cambia, porque nosotros cambiamos. Cambian nuestra manera de pensar, de percibirnos a nosotros mismos y a los demás.
Esto puede generar nuevas expectativas que no sabemos si podremos cumplir, cambios en las relaciones con nuestros amigos, etc. y como los cambios con frecuencia nos angustian, elegimos autosabotearnos inconscientemente, consolarnos pensando que lo intentamos y seguir adelante tal y como estamos.
Pero al actuar así, estamos cometiendo un error.
Los cambios siempre se dan, teniendo éxito o no.
Por lo tanto, es mejor enfrentarse a ellos cuando son causados porque nosotros los provocamos con nuestro éxito y cuando aprendemos a disfrutar de ellos.
Encuentra más información en:
Miedo al éxito
Supera el autosabotaje.
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lunes, 5 de enero de 2009
La crisis y el año nuevo.
Cada vez que empieza un nuevo año, empezamos con nuevos propósitos que esperamos poder cumplir. Sin embargo, al paso de los días, dichos propósitos se van olvidando y caemos en la rutina de todos los días.
Este año, para muchos, empieza con las palabras crisis, problemas y ¡a ver como nos va!
Si empezamos con una actitud negativa, hay más posibilidades de que nos vaya mal.
¿Por qué?
Porque cuando nuestra visión es pesimista, ponemos atención a lo negativo e ignoramos los aspectos positivos.
Además no buscamos ni aprovechamos las oportunidades, porque estamos convencidos de que no vale la pena el esfuerzo, ya que, al fin y al cabo, nos va a ir mal.
Es cierto que estamos viviendo una crisis, pero también es cierto que no a todas las personas les va mal en la crisis y, además, a mucha gente que sí le va mal, cuando pasa la crisis se recupera emocionalmente y económicamente y sigue adelante.
La crisis nos afecta hasta cierto punto. El mayor daño nos lo causamos nosotros mismos, con nuestra actitud y nuestros pensamientos.
Nadie puede limitarnos y devaluarnos más, que nosotros mismos.
Y son nuestros pensamientos los que mantienen vivas, durante meses o años, las emociones que nos lastiman y nos amargan.
Este año nuevo, hazte un regalo, aunque sea atrasado:
Haz tuya la frase de Víctor Frankl: “La única cosa que nunca puedes quitarme es la manera que yo escojo para responder a lo que tú me haces. La última de nuestras libertades es la de escoger nuestra actitud, ante cualquier circunstancia” y enfrenta la crisis con valor, optimismo, perseverancia ante los problemas y confianza en ti mismo y al final, los resultados serán positivos.
Puedes obtener más información en:
Optimismo o pesimismo, una actitud ante la vida.
El origen de las emociones.
Incertidumbre, cambio y estrés.
Como enfrentar una crisis.
Este año, para muchos, empieza con las palabras crisis, problemas y ¡a ver como nos va!
Si empezamos con una actitud negativa, hay más posibilidades de que nos vaya mal.
¿Por qué?
Porque cuando nuestra visión es pesimista, ponemos atención a lo negativo e ignoramos los aspectos positivos.
Además no buscamos ni aprovechamos las oportunidades, porque estamos convencidos de que no vale la pena el esfuerzo, ya que, al fin y al cabo, nos va a ir mal.
Es cierto que estamos viviendo una crisis, pero también es cierto que no a todas las personas les va mal en la crisis y, además, a mucha gente que sí le va mal, cuando pasa la crisis se recupera emocionalmente y económicamente y sigue adelante.
La crisis nos afecta hasta cierto punto. El mayor daño nos lo causamos nosotros mismos, con nuestra actitud y nuestros pensamientos.
Nadie puede limitarnos y devaluarnos más, que nosotros mismos.
Y son nuestros pensamientos los que mantienen vivas, durante meses o años, las emociones que nos lastiman y nos amargan.
Este año nuevo, hazte un regalo, aunque sea atrasado:
Haz tuya la frase de Víctor Frankl: “La única cosa que nunca puedes quitarme es la manera que yo escojo para responder a lo que tú me haces. La última de nuestras libertades es la de escoger nuestra actitud, ante cualquier circunstancia” y enfrenta la crisis con valor, optimismo, perseverancia ante los problemas y confianza en ti mismo y al final, los resultados serán positivos.
Puedes obtener más información en:
Optimismo o pesimismo, una actitud ante la vida.
El origen de las emociones.
Incertidumbre, cambio y estrés.
Como enfrentar una crisis.
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